El transporte marítimo suele encajar mejor con cargas voluminosas y reposiciones planificadas; el aéreo puede ser útil cuando la fecha de disponibilidad tiene más valor que el coste unitario. La decisión correcta compara preparación, salida, tránsito, despacho y recepción con la fecha en que necesitas vender o utilizar el inventario.
Empieza por la fecha de recepción
En lugar de preguntar solo cuánto tarda un barco o un avión, define el día en que el inventario debe estar disponible. Después separa los hitos: mercancía lista, recogida, consolidación, salida, llegada, despacho y cita de entrega. Esta secuencia descubre si el problema es la modalidad o una preparación tardía.
Cuándo mirar primero el marítimo
El marítimo suele ser la primera opción cuando el volumen es alto, el producto no es urgente y puedes planificar una reposición con semanas de margen. FCL y LCL responden a necesidades distintas: la consolidación puede ser eficiente, pero añade coordinación entre cargas y documentos.
Cuándo estudiar el aéreo
El aéreo puede tener sentido para muestras, lanzamientos, reposición crítica o mercancía de mayor valor por unidad. Antes de reservar, hay que confirmar peso real, peso volumétrico, restricciones del producto y la ventana real de recepción.
¿Quieres aplicar esta información a tu ruta?
Comparte origen, destino, mercancía y fecha. Te diremos qué datos faltan antes de plantear una solución.
Solicitar un planFuentes y verificación
Las reglas pueden cambiar según el producto y la fecha. Consulta la fuente oficial y valida la responsabilidad con tu importador o agente.
IATA · Cargo FMC · Información de transporte marítimo